23/08/2010
AFP
El canciller de Brasil, Celso Amorim, consideró que su país ganó protagonismo a nivel internacional gracias a una política exterior osada y basada en la cooperación Sur-Sur, según una columna que lleva su firma publicada este domingo en el diario Clarín.
"Brasil actuó con osadía y, al igual que otros países en desarrollo, cambió su lugar en el mundo", sostuvo el canciller.
Según Amorim "estos países son vistos hoy, inclusive por los eventuales críticos, como actores a los que les tocan crecientes responsabilidades y un papel cada vez más central en las deciciones que afectan los destinos globales del planeta".
"Una buena política externa exige prudencia, pero también osadía, no puede basarse en la timidez o en el complejo de inferioridad", remarcó.
Aunque eludió hablar de liderazgo, el canciller otorgó a su país un papel preponderante en la política exterior regional que a su juicio fue posible por "la transformación de la realidad económica, social y política del país" que hizo de Brasil un país "más estable y menos injusto".
"Es innegable el peso cada vez mayor que hoy tenemos, así como un grupo nuevo de países, en la discusión de los principales temas de la agenda internacional, desde el cambio climático al comercio, desde las finanzas a la paz y la seguridad", destacó.
El canciller abogó por profundizar la cooperación Sur-Sur para que los países en desarrollo adquieran protagonismo en el plano internacional.
"Cuanto más hablan y cooperan entre sí los países en desarrollo más son escuchados por los ricos, la reciente crisis financiera puso de manifiesto de manera aún más evidente el hecho de que el mundo ya no puede estar gobernado por un consorcio de pocos", escribió Amorim.
El canciller consideró que "una mayor capacidad de articulación Sur-Sur (...) eleva la voz de países que antes estaban relegados a una posición secundaria" en los foros internacionales.

Nenhum comentário:
Postar um comentário